En verano, con el sol, la playa, la piscina, la piel de nuestro rostro se resiente bastante y se nos deshidrata, dejando un tono muy apagado y tirantez... No debemos confundir una piel seca a una piel deshidratada, ya que podemos tener la piel grasa y tenerla deshidratada, es decir lo que nos falta es agua. 

Para mejorar esta deshidratación tenemos que seguir estos pasos: